Antes de escribir guion, se identifica el objetivo del video y el público al que se dirige. Esto determina tono, duración y formato, así como el tipo de trabajo de campo necesario.
Conocer el público facilita decidir si se emplearán entrevistas, testimonios o imágenes de apoyo que refuercen el mensaje central del proyecto. La definición temprana del objetivo evita cambios de rumbo a mitad del proyecto y facilita la validación por parte de stakeholders.
Guion técnico y storyboards
Se elabora un guion técnico y se crean storyboards para validar composición y secuencias antes de rodar. Esta fase reduce repeticiones en set y acelera la toma de decisiones.
Los storyboards deben adaptarse a las localizaciones reales para anticipar obstáculos de iluminación y sonido, con notas sobre límites de espacio y movimientos de cámara. La aprobación del guion y las viñetas de rodaje ofrece una guía clara para cada día de rodaje y para la edición posterior.
Calendario de entregas y revisiones
Se define un calendario con fechas de entrega para cada versión: cortes, color y audio. Esto alinea a todos los participantes y evita sorpresas al montaje.
Cada entrega incluye criterios de revisión y elementos requeridos, como subtítulos o gráficos, para facilitar el check de calidad. La gestión eficiente de revisiones evita cuellos de botella y permite adaptar el proyecto a retrasos o cambios de alcance sin perder el ritmo.